El pickleball se ha transformado en uno de los fenómenos deportivos de mayor crecimiento en Chile, convocando a niños, jóvenes, adultos y adultos mayores en torno a una disciplina inclusiva, dinámica y altamente beneficiosa para la salud física y mental.
Origen del pickleball
Este deporte nació en 1965 en Estados Unidos, cuando una familia norteamericana, impedida por el clima de practicar tenis , improvisó una nueva modalidad de juego en un gimnasio. A partir de la combinación de elementos del tenis, el tenis de mesa, el bádminton y el squash, surgió el pickleball, que con el tiempo se consolidó en EE.UU. con ligas profesionales, torneos internacionales y exponentes de nivel mundial.
El impulso post pandemia y el fenómeno en Estados Unidos
El explosivo crecimiento del pickleball en Estados Unidos se explica, en gran parte, por el escenario posterior a la pandemia. Tras el confinamiento, numerosos espacios públicos que habían quedado en desuso fueron reconvertidos por estados y municipios en canchas gratuitas de pickleball, con el objetivo de fomentar la actividad física y la interacción social.
Esta política deportiva y comunitaria tuvo un impacto inmediato: desde el año 2020, la cantidad de canchas de pickleball en EE.UU. se duplicó, posicionando a este deporte como una de las disciplinas con mayor tasa de crecimiento a nivel mundial.
Expansión del pickleball en Chile
El pickleball llegó a Chile hace aproximadamente tres años, impulsado por jugadoras estadounidenses que identificaron su potencial como herramienta para combatir el sedentarismo y fomentar la actividad física. La curiosidad es constante entre quienes observan el juego por primera vez: ¿Es tenis?”, “¿Es bádminton?”, “¿Es pádel?”, “¿Es squash?”
La respuesta resume su esencia: no es ninguno, pero tiene un poco de todos.
Fácil de aprender, complejo de dominar
Uno de los principales atractivos del pickleball es su accesibilidad. Personas con experiencia en deportes de raqueta se adaptan rápidamente, mientras que quienes no tienen práctica previa pueden integrarse desde el primer día.
Sin embargo, al avanzar hacia un nivel más competitivo, los jugadores descubren que el deporte posee múltiples dimensiones tácticas y mentales. Cada punto plantea interrogantes constantes: la lectura del rival, la intención del golpe, el efecto de la pelota y la estrategia para neutralizar el juego contrario.
La pelota plástica perforada tiene un bote y un comportamiento único, lo que exige precisión, control y toma de decisiones en fracciones de segundo. Especial relevancia adquiere el juego de red, particularmente en la zona conocida como “la cocina” o DIN (non-volley zone), donde la paciencia, el timing y la estrategia se vuelven determinantes.
Beneficios físicos y mentales
Como todo deporte, promueve la socialización y el bienestar emocional, físico y mental, convirtiéndose en una actividad altamente recomendada para todas las edades.
Migración de deportistas y señales de alto nivel
El auge del pickleball ha generado una migración natural de deportistas provenientes del tenis, pádel y tenis de mesa. Entre ellos destacan el preparador físico y tenista Mauricio Carrasco, el tenista Sebastián “Cheby” Villagra, el instructor Carlos Silva, con trayectoria internacional y paso por el ranking mundial en los años 90, y el tenimesista tambien tenista Daniel Navarro.
Una anécdota reciente ilusionó a la comunidad del pickleball: durante una visita a Chile, el ex número uno del mundo del tenis, Marcelo Ríos, se interesó por este deporte y aceptó probarlo. En una jornada tomó la pala y deslumbró con su talento, demostrando que la lectura de juego, la sensibilidad y la inteligencia táctica trascienden las disciplinas.
Los propios jugadores coinciden en que el pickleball “parece simple al inicio, pero es profundamente técnico y estratégico”, manifestando su interés en competir tanto a nivel nacional como internacional.
Actualmente, el pickleball continúa expandiéndose en santiago y en distintas regiones del país.
Campeonato internacional y respaldo empresarial
La consolidación del pickleball en Chile se evidenció con la realización de un campeonato internacional en San Carlos de Apoquindo, que contó con árbitros provenientes de Estados Unidos y la participación de jugadores de diversos países.
El evento captó la atención del empresario chileno radicado en EE.UU., Leonardo Farkas Klein, quien realizó un importante aporte al torneo tras destacar el nivel de organización y la energía del público asistente.
“¿Estamos en Miami o en Chile? Me gusta ver a la gente feliz”, comentó durante la jornada.
El pickleball avanza a paso firme en Chile. Cada vez más personas se inician en su práctica y muchos ya proyectan una carrera competitiva. Todo indica que el crecimiento de este deporte —que combina accesibilidad, estrategia y comunidad— es imparable.