LAUTARO.– En una significativa y solemne ceremonia desarrollada ayer domingo en el Centro Cultural de Lautaro, la Región de La Araucanía celebró el reconocimiento de bomberos que, tras cumplir 50 o más años de servicio, fueron investidos oficialmente como Voluntarios Insignes de Chile, una de las más altas distinciones dentro del sistema bomberil nacional.
La instancia, cargada de emoción, recuerdos y reconocimiento institucional, reunió a delegaciones de diversos cuerpos de bomberos de la región, autoridades bomberiles y familiares de los homenajeados, quienes acompañaron a estos hombres y mujeres que han dedicado gran parte de su vida al servicio desinteresado de la comunidad.
Entre los distinguidos, dos voluntarios pertenecientes al Cuerpo de Bomberos de Collipulli recibieron el importante reconocimiento: Raúl Garcés Gajardo y Tomás Hernández Riquelme, quienes fueron investidos con insignia y medalla que acreditan su condición de Voluntarios Insignes de Chile.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada estuvo marcado por la investidura de aquellos que han cumplido prácticamente toda una vida al servicio de la comunidad, como efectivos bomberiles, siempre dispuestos al sacrificio en favor de quienes lo necesiten y ante cualquier eventualidad de emergencias.-
Tomás Hernández y Raúl Garces, voluntarios de amplia trayectoria en la Primera y Segunda Compañías de Collipulli, ambos acompañados por oficiales generales encabezados por la Vicesuperintendenta voluntaria Solange Tapia Castillo y por los directores de su compañía, Carlos Cruces Gangas y Pilar Canales Jeldrez.-
Los nuevos voluntarios insignes recibieron sendas distinciones en medio de aplausos y miradas cargadas de orgullo. Su reconocimiento simboliza no solo medio siglo de servicio activo, sino también una vida entera guiada por la disciplina, la solidaridad y la vocación de servir.
La figura de Tomás Hernández y la de Raúl Garcés, representa la esencia del bombero comprometido: aquel que acude a cada llamado con convicción, humildad y un profundo amor por su institución, convirtiéndose en un referente para las nuevas generaciones.
Con esta ceremonia, La Araucanía reafirma el valor y el respeto hacia quienes han consagrado décadas de esfuerzo al voluntariado bomberil, destacando un legado que continúa inspirando a cientos de servidores públicos en toda la región y el país.
Los nuevos Voluntarios Insignes no solo reciben una medalla; reciben el reconocimiento eterno de sus comunidades, que hoy celebran su compromiso, su ejemplo y la huella imborrable que han dejado en la historia bomberil de Chile.