Como el buen lector puede investigar en distintas fuentes sobre radiestesia y el porqué de su nombre, sabrá también que la radiestesia es tan antigua como el mismo ser humano, a raíz de su interés por descubrir lo que está oculto, lo que no está expreso y lo que no podemos ver, pero está latente y vibra a la vez. Esta misma fue la que propulsó la creación de los oráculos en la antigüedad, no siendo realmente estos iguales a la radiestesia, por supuesto. No confundir.
El lector también sabrá e investigará que la radiestesia se desarrolló fuertemente en Oriente, donde los chinos tenían un amplio conocimiento sobre la pesquisa de fuentes hídricas y minerales. En Egipto, se sabe que dominaban perfectamente esta ciencia y también conocían las ondas de forma, y el porqué se descubrió hace muchísimos años que las pirámides irradiaban energías y que estaban conectadas con las energías telúricas y cósmicas.
Es más, el primer péndulo documentado fue descubierto allí. Es decir, esta cultura ya tenía el conocimiento de cómo detectar distintos tipos de energías no posibles de ser vistas por el ser humano. Cada construcción, cada templo, cada pirámide estaba medida cuidadosamente por este arte, algo que asombró a los arqueólogos e investigadores.
Vemos también que este conocimiento fue utilizado por las legiones romanas, pero solo en la pesquisa de agua, donde a través de una vara podían encontrar corrientes para asentarse y tener fuentes para ellas.
Más adelante vemos que Napoleón Bonaparte estaba muy interesado en estas ciencias a través de sus conquistas. Él y su grupo de investigación fueron recopilando información de distintas culturas y sus misterios, mostrando un claro interés en la cultura egipcia y griega.
La radiestesia ha tenido siempre su casa en Francia, donde fue desarrollada por sacerdotes e investigadores que traían escritos de Oriente. Sin embargo, este arte se estudiaba de manera muy oculta por cierta casta.
Es más, fue el padre Jean Louis Bourdoux quien llevó la radiestesia a Brasil y pesquisó, investigando a través de ella las propiedades medicinales de las plantas del Mato Grosso. Trató a muchísimas personas gratuitamente cuando estas sufrían enfermedades. Ahí vemos que el uso de la radiestesia es notable.
Como decía, descubrir lo que está oculto, lo que no está expreso en toda área de la vida y actividad humana. En el área de la geobiología, también en la búsqueda de personas y, según mi opinión personal, el uso más notable: la radiestesia aplicada en la salud y corrección de energías con sus ondas de forma.
Para que el lector sepa, la radiestesia no es un oráculo; no se puede predecir el futuro. No es solo andar con un par de varillas buscando agua, ni tampoco ocupar péndulos para realizar preguntas sin sentido. Es mucho más que eso. Como dije, es la captación de energías que no podemos ver, pero que están vibrantes a nuestro alrededor.
Se preguntarán por qué se mueve el péndulo. Esto ocurre a través de impulsos nerviosos provenientes de nuestro inconsciente. Se genera una respuesta neuromuscular que llega a los dedos y eso es lo que mueve el instrumento. Así marca el sí y el no, lo positivo o lo negativo. Se mueven varillas o el péndulo a través de una respuesta neuromuscular del inconsciente.
Se sabe que la radiestesia funciona mediante comandos, preguntas y respuestas, es decir, respuestas cortas, claras y precisas.
Existen gráficos de análisis y gráficos de corrección: unos buscan identificar las fuentes generadoras del desequilibrio y los otros, como dice el nombre, corregir y equilibrar energías en distintas áreas.
Conclusión: es un arte antiguo, un arte útil que nos ayuda a tocar la otra dimensión y tener respuestas donde no todos pueden llegar.