Enero 2026.- Con el fin de resguardar la seguridad y asegurar la continuidad del suministro de vecinos y vecinas que dependen de equipos médicos conectados a la electricidad en sus hogares, Frontel reiteró el llamado a que las familias inscriban a las personas electrodependientes en el registro oficial de la empresa y de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), un trámite clave para acceder a beneficios y apoyo prioritario frente a eventuales interrupciones de energía.
Desde 2021, la distribuidora cuenta con un programa de atención preferente pensado especialmente para las personas electrodependientes y sus familias. Este plan incluye un monitoreo constante del sistema eléctrico de sus domicilios, protocolos de respuesta rápida ante emergencias con brigadas exclusivas y grupos generadores de respaldo para todos ante cualquier eventualidad.
Actualmente, la compañía registra a 115 vecinos electrodependientes en la Provincia de Malleco. Estos se distribuyen en las siguientes comunas: Angol (41), Collipulli (13), Curacautín (13), Ercilla (5), Lonquimay (7), Los Sauces (5), Lumaco (1), Purén (6), Renaico (7), Traiguén (5), y Victoria (12).
El jefe de Servicio al Cliente de Frontel en Cautín, Rodrigo Muñoz, reiteró el llamado a que todos los vecinos y vecinas electrodependientes se inscriban en los registros oficiales, destacando la importancia de contar con información actualizada para activar los protocolos de apoyo en situaciones de emergencia.
Además, el ejecutivo, invitó a la comunidad a permitir la instalación de medidores remotos, destacando que estos dispositivos no sólo facilitan la detección inmediata de un corte de energía, sino que también mejoran la capacidad de respuesta de los equipos técnicos. En esa línea, señaló que “estos equipos nos permiten saber al instante cuándo un hogar queda sin energía y así responder de manera más rápida y oportuna”. Gracias a esta tecnología, explicó, es posible priorizar a los hogares donde viven personas electrodependientes y activar protocolos de apoyo sin necesidad de que la familia reporte la emergencia, lo que se traduce en mayor seguridad y tranquilidad para los pacientes y sus cuidadores.