THE LITTLE CARACAS Por André Jouffé

La vida cotidiana de peruanos,  colombianos y haitianos ha sido frecuentemente difundida.

Sin embargo la más nutrida, la de venezolanos, llevan costumbres adquiridas en Chile que jamás imaginaron ya fuera e La Guaria,  Convento las Sabanas de Parra o Caracas mismo.

Con o sin papeles ocupan espacios en Estación Central, Peñalolén, San Bernardo y Santiago centro.

La gran mayoría arrienda piezas en departamentos de sus compatriotas, y otros simplemente se arriman de a cuatro en un dos ambientes con baño y cocina.

Conversamos con docenas de ellos y hay un hilo comunicador: generalmente es una pareja la que arrienda a compatriotas amigos o parientes.

Biviana Alvarado, por ejemplo, habita un dos piezas en la Estación Central. Convive con su parea (ya desde hace doce años con partida en la Universidad de San Felipe donde Biviana estudiaba enfermería y José, para electricista). Con su pareja duermen en una pieza y en la otra un cuñado en el sofá y un conocido, en un colchón en el suelo.

-Trabajo en una casa de reposo donde alternamos turnos de doce o 36 horas. Son turnos largos y matadores pero recibimos veinte mil pesos diarios (36 mil con noche), no gastamos en comida, pero el desgaste es fenomenal. Son 80 por ciento no autovalentes,  sufren de incontinencia, el pañal es el recambio a cada rato y a menudo es menester darles de comer en la boca. Durante el día somos cinco para 26 personas; levantarlos, bañarlos, vestirlos, luego los alimentos, los medicamentos, de  noche uno por uno, arrastrando a los abuelos hacia sus habitaciones. A los más inquietos, se les amarra  al asiento durante el día. Suena muy cruel pero en caso contrario se tratan de poner de pie y caen.

De madrugada hay movimiento de abuelos que se sienten perdidos, que no saben dónde están, entonces es importante contar con camas clínicas con barrera

Terminado el engorroso turno breve o largo, con o sin contrato, los largos trayectos en metro y metro-bus.

-Llegamos a casa extenuadas. Por lo tanto el día libre es dormir y dormir.

Dadas las costumbres populares, las que conviven con tres hombres el caso de Biviana, es simplemente ad limitum. Al llegar al departamento reina el caos; cada uno ha salido a lo suyo, dejando las camas sin hacer, la ropa en el suelo, el baño un desastre y la cocina un asco.

-Lo más singular dice Bibiana es que allá no eran así. Mi pareja era el orden mismo.

Le recuerdo la frase de Tati Penna: ¿Cuántos hombres se necesitan para levantar la tapa del baño o tirar la cadena?

Con estos turnos, difícilmente pueden hacer vida social. También deben de cuidarse al llegar de noche al hogar en barrios tradicionalmente peligrosos.

Los propietarios o administradores de hogares evitan los  contratos y solo en emergencia-accidente laboral-redactan uno temporal.

La Inspección del trabajo ha hecho vista gorda ante la situación contractual de los inmigrantes en general

Sus momentos de esparcimiento escasos pero bien disfrutados, lo son en comidas donde devoran las arepas-una masa frita que rellenan con queso, jamón y como las empanadas, con ingredientes de diferente tipo; la cachapa, una masa frita con ingredientes varios-nada livianos- y pabellón. Éste es un plato de carne, arroz, huevo con legumbres venezolanas que ya se consiguen en sus barrios.

Salvo el ron, consumen cerveza.

Al contrario de lo que ocurrió con los peruanos hace dos décadas, no  sienten  un apartheid de parte de los chilenos.

-Cuando leemos en redes sociales que somos ladrones y asesinos ya nos importa un rábano. Es una minoría que desprestigia al resto. Lo mismo ocurre con nuestros amigos colombianos. Pero el Coro, el tren de Aragua impacta al chileno y eso lo conlleva a pensar que somos cómplices.

Casi absolutamente todos envían dólares a Venezuela, los menos reúnen dinero y viajan cada tres años cargados de dólares y mercaderías para la familia.

-En ese sentido la aduana hace vista gorda porque ellos están en las mismas y ya no queda compatriota sin un familiar en el extranjero.

¿Maduro?

No se hacen ilusiones de un cambio de sistema aunque desaparezca el sucesor de Hugo Chávez.

-La oposición ha demostrado ser corrupta, de manera que pasar de un delincuente a otro, preferimos sacar la nariz en Chile con nuestros hijos que reciben buena educación aquí.

En cuando a relaciones maritales, prefieren casarse entre compatriotas por la sencilla razón que pese a todo, abrigan la ilusión de regresar algún día a sus hogares, en las sabanas venezolanas de Rómulo Gallegos.

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